FRANCISCO JAVIER MONTOYA

Dabeiba (Antioquia)

COMUNIDAD DE VIDA Y TRABAJO LA BALSITA

Memoria y Justicia


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“FRANCISCO JAVIER, mi tío, fue asesinado el 4 de julio de 1998 y su cadáver desaparecido. Él fue presidente de la Junta de Acción Comunal de La Balsita y en el desplazamiento era Promotor de Salud. Denunció ante el municipio, ante los medios de información el desplazamiento forzado. Buscó los albergues y las condiciones para la llegada de los desplazados, junto al patriarca FELIX MANCO, que hoy no esta por que se encuentra muy enfermo en cama. Cuando bajaron a FRANCISCO JAVIER del vehículo, sus victimarios lo obligaron a arrodillarse, le dieron patadas en la cara, por testimonios se sabe que fueron tres disparos, en la cabeza, en la boca y el corazón. Fue la manera de asesinar lo que era FRANCISCO JAVIER, los disparos querían expresar que: uno en la cabeza por lo que pensaba, en la boca por lo que denunciaba y decía, en el corazón por lo que sentía, la solidaridad”.

Testimonio de Marcela, sobrina de FRANCISCO JAVIER MONTOYA, en la Conmemoración de los 10 años del desplazamiento forzado de la Comunidad de Vida y Trabajo La Balsita, Dabeiba, realizada del 7 al 9 de diciembre del 2007.

Han pasado 10 años, desde aquél sábado 4 de julio de 1998, “civiles” armados de la estrategia militar encubierta asesinaron a FRANCISCO JAVIER MONTOYA, líder de los campesinos desplazados de La Balsita, del municipio de Dabeiba (Antioquia), quien animó el surgimiento de la Comunidad de Vida y Trabajo.

Ese sábado 4 de julio, FRANCISCO JAVIER viajó a La Balsita en un bus escalera (Chiva), cuando fue interceptado por tres reconocidos paramilitares en el sitio conocido como “La Recta de Papayero”. Los paramilitares exigieron a FRANCISCO JAVIER su documento de identidad y luego de verificar su nombre, lo obligaron a bajar del vehículo y a que se sentara en el suelo. Los victimarios lo interrogaron mientras lo golpeaban, le quitaron su gorra y le preguntaron en qué trabajaba, a lo que FRANCISCO JAVIER contestó que trabajaba con el municipio como Promotor de Salud. Los paramilitares afirmaron: “es verdad que usted es promotor, pero es un sapo de la guerrilla… usted es el que manipula a los desplazados en Dabeiba”.

Los “civiles” armados de la estrategia militar encubierta le dispararon a FRANCISCO JAVIER un tiro en el corazón, luego uno en la boca y finalmente uno en el cabeza.

El cadáver de FRANCISCO JAVIER fue colocado en una camioneta de color azul, de placas KFD 965 de Medellín, que tomó rumbo hacia el caserío de Urama, mientras el bus del cual lo bajaron fue obligado por los paramilitares a continuar su ruta hacia La Balsita. Nunca fue posible encontrar su cadáver.

FRANCISCO JAVIER, desplazado forzadamente entre el 24 y el 27 de noviembre de 1997, se encontraba asentado en los albergues del casco urbano en Dabeiba. Antes del desplazamiento había sido Presidente de la Junta de Acción Comunal del corregimiento de La Balsita y durante el desplazamiento era Promotor de Salud.

Hoy, 10 años después del asesinato de FRANCISCO JAVIER, todo sigue en la impunidad. La verdad se ha disfrazado de mentira, el municipio de Dabeiba para muchos es “un remanso de paz” como se lee a la entrada del pueblo. “paz” de las estrategias militares encubiertas con la acción y omisión de unidades militares de las Brigadas 4 y 17 del ejército, de la policía nacional, de las autoridades locales que no hicieron nada para evitar el desplazamiento, para evitar los centenares de crímenes de lesa humanidad ocurridos en Dabeiba entre 1997 y el 2001. Por lo menos 300 de esos crímenes se encuentran documentados y fueron presentados a la fiscalía a través de Constancias Históricas y Censuras Morales. Nada se ha hecho para esclarecer la verdad, para allanar caminos de justicia y sanción integral.

Todo continúa en la impunidad. Por ello, hoy al conmemorarse los 10 años de la desaparición forzada de FRANCISCO JAVIER, se radicó ante el Fiscal General de la Nación MARIO IGUARAN ARANA, un derecho de petición por parte de nuestra Comisión de Justicia y Paz, en el cual solicitamos que se nos informe el estado de las investigaciones adelantadas frente a los casi 300 crímenes cometidos en Dabeiba desde 1996. La misma solicitud fue presentada al Procurador General de la Nación, entre otras instancias de estado y gobierno.

La memoria hoy continúa perpetuándose en las familias campesinas que afirman el Derecho a la Verdad, a la Justicia, a la Reparación desde la Zona Humanitaria “El Paraíso” de la Comunidad de Vida y de Trabajo La Balsita.

Hoy la comunidad mantiene viva la búsqueda de justicia. Ya no es la esperanza en un aparato de justicia inactivo cómplice de la criminalidad, es la esperanza que nace desde la memoria, desde la expresión de la creación en algo que hunde sus raíces en el monumento, que la propia vida erigió para no olvidar, para arraigar, es el Árbol de la Vida. Porque como dijo en una ocasión una de las matriarcas de la Comunidad “Nos duele recordar, pero más nos duele olvidar”. Por ello, hoy la Comunidad conmemora los 10 años de la desaparición forzada de FRANCISCO JAVIER MONTOYA, al lado del árbol de la vida.

Bogotá, D.C Julio 4 de 2008

COMISION INTERECLESIAL DE JUSTICIA Y PAZ