En medio de sitiamiento de la población muere otro bebé en Resguardo Humanitario y Ambiental

Debido a la presencia de hombres armados en el lugar, la comunidad del Resguardo Humanitario Ambiental So Bia Drua, se ha tenido que confinar, socavando en las condiciones de vida de la población.

Hay un alto índice de epidemias de paludismo y otras enfermedades, hecho que ha causado la muerte de cuatro niños en los últimos dos meses. El día de hoy se conoció del fallecimiento de otro bebé.

Nuestra Comisión pudo constatar que la situación humanitaria se agravó por la llegada de 41 familias, entre las que se encuentran 30 niños y niñas de 0 a 5 años; 32 de 6 a 12 años; 23 adolescentes jóvenes de 13 a 18 años; 32 jóvenes adultos de 19 a 30 años; 39 mujeres y hombres entre 30 y 65 años; 5 personas de más de 65 años y otras 5 personas de las que no fue posible documentar su edad, para un total de 166 personas en situación de desplazamiento.

Asimismo, la situación de salud es grave para 26 niños y niñas de 0 a 5 años; 27 de 6 a 12 años; 12 adolescentes de 13 a 18 años; 19 jóvenes adultos de 18 a 30 años; 26 personas entre 30 y 65 años; y 4 de más de 65 años, entre los que se encuentran casos de paludismo, vómitos, dolor de cabeza, diarrea, tos y erupciones.

Esto acompañado de la presencia armada en la zona. El domingo 10 de marzo, a las 8:30 a.m., a la comunidad de Ibudó ingresaron miembros de las autodenominadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia, AGC. Este territorio hace parte del Resguardo Humanitario Ambiental So Bia Drua, exclusivo de la población civil del pueblo indígena Eyabida.

Otro ingreso se registró el viernes 8 de marzo, sobre las 2:00 p.m., en el Resguardo Humanitario Ambiental So Bia Drua, lote No. 2 entre las comunidades de Ibudó y Padadó, cuando miembros de las AGC hicieron presencia en el punto conocido como Loma Alto Perillo.

La presencia de las AGC en el lugar se dio luego que defensores de nuestra Comisión de Justicia y Paz se dirigieran a otra zona humanitaria.

Las operaciones paramilitares que iniciaron hace un mes en los Territorios Colectivos de Jiguamiandó y Curvaradó, han contado de acuerdo con testigos y verificaciones con complicidad, tolerancia, omisión y participación, de integrantes de las Fuerzas Militares.

El abandono estatal sobre esta comunidad indígena es cada vez más evidente con la libre circulación del grupo paramilitar de las AGC y con las precarias condiciones de salud y alimentarias en las que se encuentra la población, siendo urgente un plan para frenar las epidemias y las muertes de los miembros del resguardo.

Bogotá D.C., 13 de marzo de 2019

Comisión Intereclesial de Justicia y Paz.

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