Actuaciones de los grupos paramilitares

RESUMEN

Hoy 26 de febrero las 1:00 pm. civiles armados de la estrategia paramilitar retienen a un grupo de 10 niños y jóvenes afrodescendientes que adelantaban labores de caza y los obligaron a acompañarlos hasta el lugar en que se encuentra la Zona Humanitaria de Pueblo Nuevo. A las 1: 25 am. Un grupo de 10 armados que algunos con insignias de la AUC, otros del los batallones Botijeros y Bejarano de la brigada XVII rodearon la casa de MANUEL DENIS BLANDON, representante legal del Consejo Comunitario de la Cuenca del Jiguamiandó, y al recibir señas de un grupo de 37 de los armados que, se encontraba a corta distancia cerca de una platanera, se retiraron del lugar, después que miembros del equipo misionero les solicitaran respeto por la zona humanitaria. A los pocos minutos ingresan por la calle principal del caserío el grupo de 47 armados y cruzan el río Jiguamiandó donde se instalan y vigilan la zona humanitaria hasta las 5:45 que se retiran del lugar en dirección, aguas abajo, de la Zona Humanitaria de Nueva Esperanza.

A las 1:55 pm antes de cruzar el río uno de los armados se acerca a los miembros del equipo misionero y se presenta como el comandante RAMIRO 77 de las AUC y expresa que son ilegales y pueden estar donde quieran.

A las 4:15 pm. retienen una embarcación con pobladores de la zona humanitaria, les interrogan, y les permiten continuar hasta el caserío.

DETALLES

*Hoy sábado 26 de febrero 1:00 a.m civiles armados de la estrategia paramilitar retienen a un grupo de 10 niños y jóvenes afrodescendientes que adelantaban labores de caza, los interrogaron por la presencia de la guerrilla y los obligaron a caminar con ellos hasta el lugar en que se encuentra la Zona Humanitaria de Pueblo Nuevo.

*1:25 Un grupo de 10 hombres ingresaron a la zona humanitaria de Pueblo Nuevo, rodearon la casa de MANUEL DENIS BLANDON, representante legal del Consejo Comunitario del Jiguamiandó, descargaron los morrales, mientras otro grupo de 37 armados los esperaba desde una platanera en la parte baja de la zona. Los armados portaban 4 equipos de comunicación, mercado, ollas 2 portaban insignias del Batallón Voltígeros de la B. XVII, 2 con escudos y la bandera de Colombia en el hombro, uno portaba brazalete de las AUC y otro portaba insignias del batallón Bejarano de la B. XVII.

Cuando los misioneros acompañantes se acercan a pedir respeto al lugar humanitario y les solicitan que se retiren del lugar manifiestan ¿“cuál zona?, nosotros estamos de paso”. En ese momento hombres del grupo que les esperaba hace señales y se movilizan hasta encontrarse. A los pocos minutos, todo el grupo se dirige hacia el caserío, lo caminan y se dirigen luego al río utilizando una pequeña embarcación tipo champa, propiedad de los afrodescendientes.

Uno de los armados, antes de salir del lugar humanitario se acerca a los miembros del equipo misionero y se presenta como el comandante “RAMIRO 77 de las AUC yo soy ilegal, puedo pasar por donde quiera. Yo soy conocedor de la zona.”

*1:55 Cuando todos terminan de cruzar el río se ubican al frente de la zona humanitaria desde donde la vigilan mientras cocinan, lavan ropa y recogen agua.

*4:15 retienen e interrogan sobre el destino del mercado que traen a miembros de la comunidad que arriban a la zona humanitaria en una embarcación con motor y les permiten arribar hasta el caserío.

*5:30 pm., hora de elaboración de este informe, continua la presencia paramilitar frente al lugar humanitario.

LINEAS DE INTERPRETACION

Una vez más se evidencia que el paramilitarismo es un tipo de actuación dentro de la única estrategia de estado. En unas actuaciones se presentan como regulares, en otras como irregulares, pero tanto en unas como en otras se mantiene un mismo grupo de hombres perfectamente identificable por parte de las víctimas de esta actuación. En presencias como la de hoy, como “AUC”, no se cuidaron de ocultar los distintivos dos batallones de la Brigada XVII, ni de explicar por qué la “Fuerza Pública” no los enfrentó, cuando coincide con el operativo militar regular que se adelanta desde finales del mes de enero en la zona y con el avance, protegido militarmente, de la destrucción de los bosques nativos de la cuenca del Jiguamiandó para la ampliación de la siembra de palma aceitera.

Los discursos de la desmovilización, los aparentes desacuerdos entre los paramilitares y el gobierno frente al marco legal, ante estas y decenas mas de actuaciones de tipo militar- paramilitar para favorecer el control de territorios apropiados de manera ilegal a las comunidades, no son mas que eso, apariencias de diferencias, de contradicciones, para intentar dar legitimidad a lo que de suyo es ilegitimo. Las estructuras paramilitares siguen mas fuertes que antes, enquistadas en el control de los territorios, en las actuaciones de Brigadas como la XVII.

Bogotá, D.C 26 de febrero de 2005
Comisión Intereclesial de Justicia y Paz