José Rodrigo Garcia Orozco Presidente de la Asamblea departamental del Meta por la Unión Patriótica

Asesinado el 26 de noviembre de 1992 en Villavicencio.
Pasan los años y la ausencia se hace más presente, cuando les negaron a sus hijas la posibilidad de crecer junto a su padre JOSÉ RODRIGO, asesinado pocos meses después del asesinato de su madre MARIA MERCEDES MENDEZ. 17 años después se hace más presente que nunca la necesidad de saber, de conocer la verdad de lo sucedido, de que se haga justicia. Por ello, nuevamente se dio apertura a la investigación por el crimen de JOSÉ RODRIGO GARCIA OROZCO a través de poder otorgado por las hijas a los abogados de nuestra Comisión de Justicia y Paz.


jose_rodrigo_garcia.jpg

Memoria y Justicia

Mientras se intenta develar lo que ha sido oculto en 17 años, mientras se intenta atravesar los muros de la impunidad construido desde lo que en Colombia se llama justicia, sus hijas afirman la memoria de su padre como ese derecho que nadie les puede arrebatar. En las palabras de Paola, una de las cuatro primaveras de JOSÉ RODRIGO, lo que 17 años después se puede empezar a escribir:

Hoy 26 de noviembre hace 17 años asesinaron a nuestro padre José Rodrigo Garcia Orozco; hace 17 años, mas allá de asesinar al diputado de la asamblea del departamento del meta, nos asesinaron el derecho de tener un padre, anularon la posibilidad de volver a musitar la palabra papa que con los años va teniendo tanto sentido pero que así mismo se vuelto cada vez mas ajena.

JR, al igual que muchos a quienes les cegaron la vida, amaban vivir y compartir… y lo dejo expreso en las notas que hace 17 años encontraron en su bolsillo, una vez las balas asesinas habían perpetrado su cuerpo.

“Al morir, no tendré tiempo de decir nada. Es por esto que dejo escrito:
Mi vida fue el amor. Mi amor fue la libertad y la paz.
Salud a los que aman!”

“En mis duras faenas, os amo pequeñas mías.
Mi mejor muestra de este amor, es mi propia entrega por vuestro futuro y vuestros amiguitos y amiguitas del mundo.
Cuanto os amo.!”

“Nací para vivir. Me niego a esta pequeña muerte. Antes que yo, miles murieron y sin embargo, aun viven.

Que importan sus nuevos nombres!”

Bueno es un pequeño saludo para todos y todas,

Sus hijas:

Linda Carol García Méndez
Hada Luz García Méndez
Jenny Paola García Méndez
Tania Marinella García Méndez
Diana Alexandra García Neira
Sus nietos:
David
Danna”

Han pasado 16 años desde aquel jueves 26 de noviembre, cuando JOSÉ RODRIGO GARCIA OROZCO fue asesinado por cuatro hombres de la estrategia militar encubierta, dos agentes del F-2 de la Policía y dos paramilitares, Arnulfo Castillo Agudelo, conocido como “Rasguño” y un hermano de éste conocido como “Puntillón”, de las estructuras militares del ganadero Víctor Carranza Niño.

JOSÉ RODRIGO, en medio de su tristeza mantenía el coraje y enfrentó a la muerte anunciada, no le temía. Ese día, minutos antes de salir hacia su vivienda desde la Asamblea Departamental, en la que se desempeñaba como Diputado por la Unión Patriótica, le expresó a uno de sus compañeros que: “ahí están los cerdos que me quieren matar”. Sabiendo que lo acechaban, sabiendo que ya existían las órdenes para asesinarlo, JOSE RODRIGO caminó esa última noche de su vida, sin escoltas ni carros blindados, caminó acompañado de su propia soledad.

Según testimonios, JOSÉ RODRIGO fue abordado por dos unidades del F-2 de la Policía, quienes lo requisaron a la fuerza, le decomisaron sus documentos y el arma que el mismo gobierno le había dado para su protección. JOSE RODRIGO, opuso resistencia, no había motivos para detenerle, por ello forcejeó con sus agresores, se resistió a que se lo llevaran, a que lo desaparecieran forzadamente, a que le negaran a sus hijas el derecho de ir a llorarlo a una tumba.

En medio del forcejeó, llegaron los paramilitares “Rasguño” y “Puntillón” en un vehículo del F-2 y una motocicleta. Llegaron a completar la misión de los agentes del F-2. Mientras JOSE RODRIGO forcejeaba, recibió cinco impactos de bala, uno de ellos en la cabeza por parte de “Rasguño”.

En cuestión de segundos, en medio de la oscuridad, llegaron al lugar otras unidades policiales para realizar el levantamiento, a escasos 50 metros se encontraba una estación de Policía. Llegaron al lugar los policías, aquellos que tres años antes habían participado en el atentado contra JOSÉ RODRIGO cuando era Alcalde del municipio de Puerto Rico (Meta).

Las unidades policiales que participaron en el asesinato de JOSÉ RODRIGO, fueron trasladadas del lugar al siguiente día y se inició el ocultamiento, el tránsito hacia la impunidad. “Rasguño” y “Puntillón”, fueron los encargados de asesinar a quien exigía justicia por la masacre de Caño Sibao de meses atrás, donde ellos mismos habían participado junto con militares del asesinato del amor de JOSE RODRIGO, la Ex Alcaldesa del municipio El Castillo, MARIA MERCEDES MENDEZ de GARCIA, junto a cuatro personas más, militantes de la Unión Patriótica.

Posteriormente, “Rasguño” fue capturado y al poco tiempo la impunidad lo cobijó cuando la Fiscalía Sexta Delegada ante Jueces de Circuitos Especializados, precluyó la investigación realizada en su contra.

JOSÉ RODRIGO, militó con el corazón y con la fogosidad que lo caracterizaba denunció cada uno de los crímenes contra los militantes de la Unión Patriótica en la región del Meta. Se empecinó en que se supiera la verdad, en evidenciar la responsabilidad de la Fuerza Pública en el asesinato de la madre de sus cuatro hijas, del gran amor de su vida. En sus escritos dejó plasmada la temeridad, unida en todo momento a la tristeza y al amor:

En mis duras faenas, os amo pequeñas mías. Mi mejor muestra de este amor, es mi propia entrega por vuestro futuro y vuestros amiguitos y amiguitas del mundo. Cuánto os amo! J.R.G.”

Al morir, no tendré tiempo de decir nada. Es por esto que dejo escrito: Mi vida fue el amor. Mi amor fue la libertad y la paz. Salud a los que aman! José Rodrigo.”

Bogotá, D.C. noviembre 26 de 2009

Comisión Intereclesial de Justicia y Paz