Paz

CARTA ABIERTA 13 – Un llamado a parar la matanza

26 de septiembre de 2020

CARTA ABIERTA 13 – Un llamado a parar la matanza

Hoy cumplimos cuatro años de la suscripción del Acuerdo de Paz entre el Estado y las FARC-EP, un motivo de alegría y reconstrucción de la esperanza en medio de las cenizas y las trizas en que han ido convirtiendo ese Acuerdo. Hoy es un motivo de alegría y reconstrucción de la esperanza en medio de las cenizas y las trizas en que han ido convirtiendo ese Acuerdo y la consolidación del proyecto uribista del llamado Estado de Opinión con el control de organismos de investigación y de control, así como, del consentimiento de sectores sociales al autoritarismo.

Hoy es un día para honrar a centenares y millares de víctimas en el nuevo país que estamos afirmando ante ese proyecto demoledor de derechos desde las verdades silenciadas, tergiversadas y manipuladas. Son las más de 220 mil víctimas, la mayoría civiles y combatientes de todas las fuerzas, muertos en esta violencia política. Son los más de 100 mil personas dadas por desaparecidas. Son los más de ocho millones de víctimas de desplazamiento forzado, despojados y con sus tierras abandonadas. Son las víctimas de 63 masacres en lo corrido de 2020 y los ciudadanos asesinados por fuerzas policiales, así como, los 228 firmantes de la paz aniquilados y los centenares de líderes (as) asesinados. Los asesinados de la UP, A Luchar, Anapo, Firmes, Frente Popular; los más de 2500 exparamilitares asesinados en desarrollo de la ley 975. Hoy ante la máquina judicial convertida en mecanismo de la guerra con montajes judiciales animamos a la solidaridad con los injustamente privados de la libertad.

En nuestros territorios militarizados seguimos padeciendo violaciones de derechos humanos y graves infracciones al Derecho Humanitario, el despojo y las operaciones extractivas, agronegocios y deforestaciones para consolidar el Estado de Inversión sin derechos, pretenden matar nuestras almas.

Días antes de la declaración de emergencia por pandemia y luego apoyados en el mensaje del Papa Francisco y la resolución 2352 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, invitamos al presidente Duque a iniciar un cese de fuegos. Su silencio fue absoluto signo del desprecio y su lealtad al proyecto excluyente en construcción.

Así el presidente Duque de buenas formas de legalidad se burló de una acción de tutela por nosotros instaurada que le ordenó dar una respuesta clara y precisa frente a esa solicitud.

Ante esa realidad y reconociendo la motivación diversa de las expresiones armadas les invitamos al respeto de sus vidas, las nuestras y las de la sociedad.

Hoy ante el silencio consciente del presidente Duque a un cese de fuego, nos queda solo como recurso apelar a la conciencia de soldados y policías, y organismos de seguridad para que cesen el fuego cesando ataques y la represión a ciudadanos urbanos y rurales que buscan una democracia incluyente y en paz.

Hoy invitamos al ELN como lo hemos hecho públicamente desde febrero de este año a realizar Acuerdos Humanitarios locales con nuestras comunidades. A una aplicación estricta del Derecho Humanitario. A evitar nuevos dolores y tragedias a nuestras comunidades y también a sus propios integrantes alzados en armas.

Hoy llamamos igualmente al Frente Primero y la Segunda Marquetalia de las FARC-EP, les apelamos a una aplicación estricta del Derecho Humanitario.

Hoy llamamos a las AGC, a los Caparros, a Los Pelusos, a los Comandos de Frontera, a que del mismo modo se pronuncien y construyamos Acuerdos Humanitarios que posibiliten el respeto a nuestros derechos y que se evite nuevas tragedias y dolores también en sus propias filas.

Creemos que la salida viable para todas las violencias es el diálogo. Si logramos llegar a Acuerdos Humanitarios podemos iniciar diálogos para escuchar con base en la naturaleza de su opción armada conocer cuáles son sus apuestas y propuestas para salir de las armas y construir un nuevo país.

Nos alegra que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas haya prolongado por un año más el mandato de su misión en Colombia.

Invitamos a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que realice un monitoreo territorial una visita de varios días para conocer de primera mano lo que viene sucediendo en los territorios en que nosotros habitamos, y recomiende junto con el conjunto de entes del sistema de Naciones Unidas, fórmulas y recomendaciones precisas para que este tipo de situaciones sean superada.

Invitamos a la Procuraduría General de la Nación, a la Defensoría del Pueblo y a la Contraloría General de la Nación para ubicar en 15 territorios de Colombia, donde seguimos padeciendo el conflicto armado, para que actúen conforme a la Constitución de 1991 y con casas móviles territoriales y transicionales de paz en su presencia interinstitucional identifiquen, constaten los factores de riesgo concretos y reales que vivimos en los territorios y ejerzan un papel de control sobre todo el conjunto de las instituciones de gobierno con independencia y celeridad.

Invitamos a la Jurisdicción Especial de Paz a adoptar decisiones en derecho identificando las situaciones territoriales respecto a decenas de comparecientes y decenas de solicitantes a ser acogidos por esta jurisdicción. La JEP tiene una responsabilidad con el país con nosotras las víctimas de los territorios. Solamente una verdad completa e integral nos abrirá la posibilidad de la reconciliación y de las transformaciones territoriales.

Continuar cerrando las puertas con solo argumentos jurídicos que desconocen realidades territoriales y situaciones, a decenas de personas que están en disposición y voluntad como lo hemos verificado, de decir verdad ante la JEP, es la posibilidad de una nueva frustración para Colombia y de animar la espiral de violencias
Invitamos a la Comisión de Esclarecimiento de la Verdad a reconocer las fórmulas y propuestas de transición territorial hacia la paz que estamos formulando y construyendo desde los territorios.

Estamos hastiados de la violencia y ese hastío se convierte en construcción y afirmación del país que nos merecemos un país incluyente, un país con libertades, un país de justicia social, un país de justicia ambiental, un país donde reconozcamos lo que hemos hecho incorrectamente, donde la verdad nos impulse a evitar repetir nuevas espirales de violencia.

El nuevo país está naciendo. Invitamos a exparamilitares, a exmilitares, a exguerrilleros, a los paramilitares, a los nuevos militares, a los guerrilleros, a los jóvenes de las pandillas de nuestras ciudades a que asumamos el amor a la patria en la construcción de la paz a través del diálogo y de la refrendación de la palabra con políticas públicas.
Invitamos a sectores empresariales y sectores políticos a actuar con generosidad y espíritu ciudadano para aportar en el respeto de los derechos humanos y el ambiente, una inversión teñida de sangre en su interior o su entorno, es una autoincriminación hacia el proyecto de muerte.

Por la vida en la Vida contamos con ustedes.

Firman:

Consejo Comunitario de Cabeceras, Bajo San Juan, (Valle del Cauca).

Consejo Comunitario del Río Naya, Buenaventura, (Valle del Cauca).

Espacio Humanitario Puente Nayero, Buenaventura, (Valle del Cauca)

Familiares desaparecidos del municipio La Sonora, Trujillo, (Valle del Cauca).

Resguardo Humanitario Santa Rosa de Guayacán, Calima, (Valle del Cauca).

Resguardo Wounaan del Río Pichimá Quebrada, Litoral San Juan, (Chocó).

Resguardo Humanitario y Biodiverso Unión Agua Clara, Bajo San Juan, (Valle del Cauca)

Zona Humanitaria y Ambiental San Pedro de Ingará, San José del Palmar, (Chocó).

ADISPA como organización representativa de las 24 Comunidades de la Zona de Reserva Campesina Perla Amazónica, (Putumayo):

Comunidad de Agualongo.

Comunidad de Bajo Cuembí.

Comunidad de Bajo Lorenzo.

Comunidad de Bajo Mansoyá.

Comunidad de Baldío

Comunidad de Belén.

Comunidad de Bocana de Cuembí.

Comunidad de Buen Samaritano.

Comunidad de Camios.

Comunidad de Angosturas.

Comunidad de Chufiyá.

Comunidad de Comandante.

Comunidad de Frontera.

Comunidad de Guadalupe.

Comunidad de Juvenil.

Comunidad de La Alea.

Comunidad de La Española.

Comunidad de La Piña.

Comunidad de La Rosa.

Comunidad de Puerto Playa.

Comunidad de San Salvador.

Comunidad de Sevilla.

Comunidad de Toaya.

Comunidad de Zamora.

Asociación Consejo Regional Pueblo Nasa Kwesx Kxsaw, (Putumayo) conformado por:

Cabildo Alto Sinaí, Villa Garzón.

Cabildo Alto Suspisacha, Piamonte.

Cabildo Cerro de Guadua, Puerto Guzmán.

Cabildo Çxhab Wala, Villagarzon.

Cabildo Juan Tama, Puerto Guzman.

Cabildo Kiwe Nxusxa, Las Delicias.

Cabildo Kiwe U’kwe, Puerto Caicedo.

Cabildo Kiwe U’se, Nueva Palestina, Valle del Guamuéz.

Cabildo Kiwe Zxiçxkwe, Tierra Linda, Valle del Guamuéz.

Cabildo Kjwen Tama Luuçxwe’sx, hijos de Juan Tama, Mocoa.

Cabildo Ksxa’w Nasa, Alto Danubio, Puerto Asís.

Cabildo Kwe’sx Kiwe, Orito.

Cabildo Kwe’sx Kiwe. Puerto Asís.

Cabildo Kwe’sx Nasa çxayu’çe, Alto Coqueto, Puerto Caicedo.

Cabildo Kwe’sx Tata Wala, Puerto Caicedo.

Cabildo Nada Kiwe Puerto Leguizamo.

Cabildo Nada Tkuymatewe’sx, Orito.

Cabildo Nasa Fxi’w La Libertad, Puerto Asís.

Cabildo Pkid Kiwe, Los Guayabales.

Cabildo Sat’t Tama, Puerto Asís.

Cabildo Thä’ Tadx Kiwe, Loma Redonda, Villa Garzón.

Cabildo Yu’ Çxihme, El Libano, Puerto Caicedo.

Cabildo Yu’kh Zxiçxkwe, Selva Hermosa, Puerto Caicedo.

Cabildo Yu’luuçx, Las Minas, Puerto Asís.

Jerusalén, Villa Garzón.

Mühm Kiwe, Los Guaduales, Puerto Guzmán.

Resguardo Jerusalén San Luis Alto Picudito.

Resguardo Jxkase Kiwe, El Descanso, Puerto Guzmán.

Resguardo La Florida, Mocoa.

Resguardo Nasa Çxhab, Puerto Asís.

Resguardo Kiwnas Çxhab, Alto Lorenzo, Puerto Asís.

Resguardo Nasa Uh Los Gavilanes, Jardines de Sucumbíos, Ipiales

Resguardo Sek Kaanxi thä’ Kiwe Alpes Orientales, La Floresta, Alto Coqueto.

Resguardo Txitx U’kwe Kiwe, Porvenir La Barrialosa, Puerto Guzmán.

Resguardo Yu’ukwe Kiwe, Aguaditas, Puerto Guzmán.

San Luis Alto Picudito, Villa Garzón.

Santa Rosa de Juanambu, Villa Garzón.

Comunidad Civil de Vida y Paz – CIVIPAZ, El Castillo, (Meta).

Resguardo Naexal Lajt del pueblo Jiw, Mapiripán, (Meta).

Zona de Biodiversidad Villa Verónica, Mapiripán, (Meta).

Comunidades de Autodeterminación, Vida, Dignidad, CAVIDA, Territorio Colectivo de Cacarica, (Chocó).

Asociación de Mujeres Desplazadas de Ríosucio, CLAMORES, (Chocó).

Cabildo Mayor Embera Resguardo Urada Jiguamiandó, CAMERUJ, (Chocó).

Consejo Mayor de comunidades afrodescendientes del Territorio Colectivo de Jiguamiandó (Chocó).

Resguardo Humanitario Juin Phubuur, Cacarica, (Chocó).

Resguardo Humanitario y Ambiental So Bia Drua, Territorio Colectivo de Jiguamiandó, (Chocó).

Resguardo de Chimiadó, Murindó, (Antioquia)

Familias de las Comunidades de Autodeterminación, Vida, Dignidad, CAVIDA, que habitan en el Territorio Colectivo de Cacarica, (Chocó). 

Familia Petro que habita en la Zona de Biodiversidad Andalucía, Territorio Colectivo de Curbaradó, (Chocó).

Familia García que habita en la Zona de Biodiversidad Caracolí, Territorio Colectivo de Curbaradó, (Chocó).

Familias que habitan en la Zona de Biodiversidad Cariñito, Territorio Colectivo de Curbaradó, (Chocó).

Familias que habitan en la Zona Humanitaria Argénito Díaz, Territorio Colectivo de Curbaradó, (Chocó).

Familias que habitan en la Zona Humanitaria Camelias es Tesoro, Territorio Colectivo de Curbaradó, (Chocó).

Familias que habitan en la Zona Humanitaria Caño Manso, Territorio Colectivo de Curbaradó, (Chocó).

Familias que habitan en la Zona de Biodiversidad La Esmeralda, Localidad del Guamo, territorio colectivo del Curbaradó, (Chocó).

Familias que habitan en la Zona Humanitaria Costa Azul, Territorio Colectivo de Curbaradó, (Chocó).

Familia Tuberquia que habita en la Zona de Biodiversidad Isaac Tuberquia, Territorio Colectivo de Curbaradó, (Chocó).

Familias que habitan en la Zona de Biodiversidad Los Robles, Territorio Colectivo de Curbaradó, (Chocó).

Familia Polo que habita en la Zona de Biodiversidad La Yuliana, Territorio Colectivo de Curbaradó, (Chocó).

Familia Cabezas que habita en la Zona de Biodiversidad El Paraíso, Territorio Colectivo de Curbaradó, (Chocó).

Asociación de Mujeres Desplazadas de Ríosucio, CLAMORES, (Chocó). Familias

Familias del Cabildo Mayor Embera Resguardo Urada Jiguamiandó, CAMERUJ, (Chocó).

Familias del Consejo Mayor de comunidades afrodescendientes del Territorio Colectivo de Jiguamiandó (Chocó).

Familias del Resguardo Humanitario Juin Phubuur, Cacarica, (Chocó).

Familias del Resguardo Humanitario y Ambiental So Bia Drua, Territorio Colectivo de Jiguamiandó, (Chocó).

Familias del Resguardo de Chimiadó, Murindó, (Antioquia)

Familias que habitan en la Zona Humanitaria Centro Jigua, Territorio Colectivo de Jiguamiandó, (Chocó).

Familias que habitan en la Zona Humanitaria Nueva Esperanza, Territorio Colectivo de Jiguamiandó, (Chocó).

Familias que habitan en la Zona de Biodiversidad Colectiva El Hobo, Territorio Colectivo de Jiguamiandó, (Choco).

Familia Castaño que habita en la Zona de Biodiversidad El Árbol del Pan, Territorio Colectivo La Larga Tumaradó, Chocó.

Familia Mercado que habita en la Zona de Biodiversidad El Retorno, Territorio Colectivo de Pedeguita y Mancilla, (Chocó).

Familia Polo que habita en la Zona de Biodiversidad La Esperanza, Territorio Colectivo de Pedeguita y Mancilla, (Chocó).

Agremiación de juntas comunales del corregimiento la Pedregosa, Cajibío, (Cauca).

Asociación de víctimas de Inzá, “Sembradores de Paz”, (Cauca).

Familiares víctimas de desaparición forzada de Argelia, Argelia, (Cauca).

Red por la defensa del agua, la vida y el territorio, Inzá, (Cauca).

Familiares Alvira -Pizo víctimas de ejecución extrajudicial, La Plata, (Huila).

Familias afectadas por explotación minera en Dosríos, Galíndez Patía, (Cauca).

Federación de mujeres campesinas de Nariño, Femucan, (Nariño)

Comité por la memoria del Movimiento Cívico de La Unión, (Antioquia).