Persisten amenazas a líderes y comunidades embera

Desde ayer paramilitares de las AGC se movilizan vestidos de civil en el río Jiguamiandó circulando por diversos caseríos de comunidades negras e indígenas ingresando por vías carreteables en motocicletas y vehículos.

Los paramilitares de las AGC ejercen control territorial en la circulación de varios parajes cercanos a las comunidades embera.

Uno de ellos  es cerca de la comunidad indígena de Urada, desde la casa de un hombre conocido como Esneider hacen presencia entre 2 y 4 paramilitares de las AGC, vestidos de civil, con armas cortas y motos, día de por medio operan como Puntos, hostigando a los indígenas.

Estos han citado a reuniones a las comunidades indígenas y algunos de sus líderes.

El lunes 1 de julio, Germán Pernía y Jesús Bailarín, a las 4:00 p.m., en el punto conocido como la “Y”, entre la vía Pavarandó y Urada fueron citados por las AGC.

En el lugar estaba una mujer que se presentó como mando de las AGC pero indicando que no había citado a los dos líderes.

El día anterior, domingo 30 de junio a las 10:00 a.m. personas vestidas de civil ingresaron al Resguardo indígena de Nuevo Cañaveral, para citar a una reunión a los líderes Germán Pernia y Argemiro Bailarín con paramilitares de las AGC e indicando el lugar del encuentro.

El jueves 20 de junio en horas de la mañana un hombre afrocolombiano abordó a miembros de la comunidad de Alto Guayabal en cercanías al corregimiento de Puerto Lleras, preguntando por el líder Argemiro Bailarín afirmando que el líder no debía volver al Resguardo.

El hombre vestido de civil y con un arma corta indagó por el lugar de residencia de a Argemiro, y sus movimientos.

Indicó  “Argemiro se va a morir por denunciar”. El hombre afirmó que era “la cabeza” de la comunidad y que sabían que vive en Quibdó y se mueve hasta Alto Guayabal.

El AGC indicó que lo iban a matar a él y luego a otros líderes embera del Resguardo Uradá Jigumiandó.

La amenaza sobre líderes indígenas por parte de los paramilitares de las AGC persiste sin que la presencia militar asegure un desmonte de la estructura criminal que se ve favorecida por la tolerancia, aquiescencia y omisión práctica de las Fuerzas Militares.

Tampoco la Unidad de Investigación ha sido eficaz para el desmonte de esta estrategia de tipo paramilitar.

Las medidas materiales de la UNP para estos líderes y sus comunidade son inadecuadas.

Bogotá D.C., 31 de julio de 2019
Comisión Intereclesial de Justicia y Paz.

Imagen: Archivo.