Oswaldo Moreno Ibague

Asesinado 3 de septiembre del 2.002
Villavicencio – Meta


Memoria y Justicia

Defensor de los Derechos Humanos Miembro del Comité de Derechos Humanos del Alto Ariari, Presidente de ASCODAS – Meta

Hace dos años, el martes 3 de septiembre del 2002, aproximadamente a las 7.00 hora local fue asesinado Oswaldo Moreno Ibague, en el barrio “Ay, mi llanura”, en Villavicencio, departamento del Meta, a través de una acción militar encubierta y clandestina.

El crimen fue cometido por cuatro hombres vestidos de civil, corte de pelo corto -“estilo militar” vestidos con chaquetas oscuras, que se movilizaban en dos motocicletas modelo TS 125, color gris y la otra marca Yamaha modelo Criptón 110, color rojo.

Los hombres se distribuyeron en dos parejas. Una pareja le disparó a Oswaldo cuando salía de su casa esquinera, quien intentó y logró huir, en un primer momento, pero fue a los pocos segundos, interceptado por el otro grupo de hombres, quienes le dispararon a la cabeza y al pecho. Oswaldo recibió 15 impactos de bala.

Una de las vecinas que intentó observar lo que sucedía fue abaleada por uno de los sicarios, quienes impactaron en la residencia en la que ella se encontraba.

Horas después cuando se realizaban las diligencias del levantamiento del cadáver de Oswaldo, uno de los miembros de la Fiscalía, al parecer de apellido Aya, expresó, que haría un allanamiento a la residencia del defensor de derechos humanos, pues sus familiares no habían querido colaborar. Al mismo tiempo, otro funcionario quien participaba en el levantamiento del cuerpo de Oswaldo, recogió una de las vainillas de bala, y la colocó junto al cadáver.

Oswaldo Moreno integrante del Comité de Derechos Humanos del Alto Ariari, presidente de la Asociación Colombiana de Asistencia Social, ASCODAS, del departamento del Meta, recientemente estaba desarrollando acciones humanitarias con los habitantes del municipio de El Castillo, corregimientos de Medellín del Ariari, Puerto Esperanza, que desde mayo de este año ha sido víctimas de operaciones militares encubiertas y clandestinas, de “civiles armados” y abiertas a través de operaciones por aire y tierra por parte de unidades del Batallón 21 Vargas, adscrito a la 7 Brigada.

En dichas operaciones ha sido evidente la unidad de acción entre efectivos militares y los “civiles armados” en ametrallamiento, saqueos de bienes, bombardeos indiscriminados, retienes y bloqueo económico, el desplazamiento forzoso, amenazas y el asesinato de pobladores, que fueron denunciados por Oswaldo.

Oswaldo de 28 años de edad, militante de la Unión Patriótica, era líder comunitario del barrio en el que fue asesinado y cursaba VII semestre de Administración Pública en la ESAP, seccional Villavicencio.

El crimen de este dirigente es una acción que pretende silenciar, ocultar las graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos que se están presentando en la región del Ariari contra los habitantes del municipio de El Castillo, de manera mas intensa, desde la terminación de los diálogos entre el Gobierno Nacional y las FARC EP. Significa la negación de las posibilidades de atención humanitaria, defensa y denuncia de las violaciones a los derechos humanos de las comunidades campesinas, de su organización aún en situación de desplazamiento en la capital del departamento del Meta. Es finalmente una expresión de acciones de persecución y de eliminación sistemática contra los sobrevivientes o antiguos integrantes de la Unión Patriótica, que lograron permanecer con vida luego de la estrategia de exterminio en el departamento del Meta, que sufrió esta organización política entre 1.985 y 1996, entre ellos, su cuñado Evaristo Amaya Morales, asesinado por paramilitares (24 feb. 1994) y de Transito ibague, como el sucedido con Gozalo Zarate Triana y su hermano.

Es evidente la persecución sistemática, y el desarrollo extendido y cualificado del paramilitarismo en el Departamento del Meta, la impunidad en que se mantienen la totalidad de los crímenes y graves violaciones a los derechos humanos que se han cometido y se continúan desarrollando; los procedimientos inadecuados en la recolección de pruebas, no solo las testimoniales; la ausencia de combate a los “civiles” armados y la destitución de militares que encubren y operan en la articulación de las acciones de represión contra la población civil. Ahora, esa dinámica de persecución y de exterminio, no sólo se desarrolla frente a los sobrevivientes o quiénes fueron integrantes de la Unión Patriótica sino contra las comunidades que habitan en los antiguos límites de la zona de distensión, en donde se desarrollan operaciones militares que bajo el pretexto de la persecución a las FARC EP, viene produciendo graves daños irreparables a las comunidades y generando el desplazamiento de decenas de familias

Memoria del mes de Septiembre del 2002 y 2003

En septiembre del 2002…
* Domingo 1 de septiembre de 2002, en horas de la mañana, los paramilitares pasaron por Puerto Esperanza con mulas cargadas de mercado hacia la vereda Campoalegre, ubicada a media hora de camino de Puerto Esperanza. Este transporte de víveres lo hicieron luego de haber cruzado un retén militar, por el que pasaron con armas y vestidos de camuflado.

* Lunes 2 de septiembre de 2002, llegó a Puerto Esperanza, el capitán, al parecer de apellido Lizarazo, quien dijo a los campesinos que se encontraban en el lugar, “el que saque sus cosas del caserío responde por lo que se ha saqueado. Ustedes están diciendo que yo tengo que pagar eso y yo no voy a pagar nada”. Durante los dos días anteriores los pocos pobladores de Puerto Esperanza para evitar nuevos saqueos, sacaron hacia otros corregimientos o municipios sus pertenencias, mientras otros se desplazaron hacia Villavicencio, y otros permanecieron ocultos en las veredas de Puerto Esperanza

* Martes 3 de septiembre de 2002, aproximadamente a las 7.00 hora local fue asesinado Oswaldo Moreno Ibague, en el barrio “Ay, mi llanura”, en Villavicencio, departamento del Meta, a través de una acción militar encubierta y clandestina.

Entre el 3 de septiembre y el 9 de septiembre los civiles armados permanecieron en las veredas El Encanto, Campo Alegre, Los Alpes, La Floresta y en el casco urbano de Puerto Esperanza, algunos de ellos vestidos de civil, con armas cortas y movilizándose en motos, como es el tipo de presencia que desarrollan en Medellín del Ariari, casco urbano.

* Domingo 8 de septiembre de 2002, civiles armados, vestidos de camuflado con armas cortas y largas, más de 50 convocaron, hacia las 9 00 hora local, a una reunión a las 5 familias que se encontraban en Puerto Esperanza y las familias que habían contactado en las veredas. Mientras tanto las unidades militares del Batallón 21 Vargas permanecieron en la vereda La Cima, cruzando el río La Cal a menos de 5 minutos de Puerto Esperanza, en el punto conocido como El Filo de Pito Lleno. Desde ese lugar, las unidades militares observaron el movimiento de armados dentro de Puerto Esperanza.

Hacia las 11:00 horas iniciaron la reunión en la caseta comunitaria con la presencia de aproximadamente 50 personas. Luego de aceptar su responsabilidad en los saqueos del 27 al 30 de agosto, ofrecieron sus disculpas por lo que había pasado, se comprometieron a reparar los daños causados. “La situación se nos salió de las manos, era un grupo nuevo que vino a la zona, y por no conocer hicieron esos daños, pero eso no se va a repetir”, agregaron, “vamos a solucionar los problemas comunitarios. Vamos a empezar por el control de los acosadores sexuales y los ladrones” (…) “Venimos a ganarnos su corazón, a sacar las guerrilla de la región, venimos para quedarnos y controlar toda la situación, los que tengan vínculos o familiares en la guerrilla, es mejor que digan de una vez por que después es tarde y los problemas más grandes” (…)”Venimos a traer el progreso, el desarrollo de la región, salud, educación , puentes, carreteras , electrificación, promoción de salud”(…) “Vamos a coordinar con la administración municipal y las juntas estos trabajos”.

El “civil” armado que dirigió la reunión se identificó como Andres Paez e ideólogo de las AUC. Este mismo hombre fue quien les habló a los pobladores de Medellín del Ariari, el 15 de Mayo, día de la incursión encubierta a ese poblado; y el 2 de Agosto, en un retén ubicado al lado de la carretera en el poblado de La Macarena.

Al ser interrogado por los bloqueos que están implementando en El Dorado y Medellín del Ariari, cerca de las autoridades militares , el armado, oriundo de la costa caribe, expresó: “eso lo hace el ejército de Medellín del Ariari”. Inmediatamente se comunicó por radio tratando de averiguar qué hacer, mientras los demás armados, empezaron a repartir cerveza y gaseosa. Luego de terminar la comunicación expresó: “hemos iniciado obras de electrificación en el poblado de La Macarena, próximamente lo haremos aquí también”.

La reunión terminó hacia las 13.00 horas, los “civiles” armados dentro de la estrategia militar estuvieron hasta primeras horas de la noche en el caserío de Puerto Esperanza. Hacia las 18.45 horas se trasladaron hacia el poblado de Campo Alegre, ubicado a menos de 15 minutos de Puerto Esperanza, lugar visible desde el casco urbano y desde el filo donde se encontraban los militares

* Lunes 9 de septiembre de 2002, aproximadamente a las 7:00 horas, unidades del Ejército que estaba acantonado a 5 minutos de en la vereda La Cima bajaron al caserío de Puerto Esperanza. Allí permanecieron todo el día hasta las horas de la tarde mientras los civiles armados se encontraban en Campo Alegre, siendo visibles para todos los que se encontraban en Puerto Esperanza.

Ese mismo día, hacia las 14:00 horas, en la vereda El Retiro, ubicada a dos horas del caserío de Puerto Esperanza se presentaron contactos armados entre la Guerrilla de las FARC-EP y un grupo de “civiles” armados de las ACCU, por espacio de unos 30 minutos.

Los paramilitares se ubicaron en una casa campesina utilizando a la población como escudo humano -entre ellos 5 menores de edad- para atacar a la guerrilla. En el sitio de habitación instalaron tres armas M-60 y activaron sus fusiles Galil y empezaron a utilizar su armamento y a la población como escudos. Terminado el enfrentamiento el grupo civiles armados aproximadamente 200, vestidos de camuflado, tenían detenido a un campesino habitante de la vereda Los Alpes, y se dirigieron hacia el poblado La Cima, punto donde se encontraba el ejército en las horas de la mañana A raíz de la incursión armada paramilitar de estos días de septiembre 10 familias se desplazaron hacia el municipio de Villavicencio, los centenares de pobladores que se han buscado refugio en las zonas altas de el municipio de El Castillo, no han recibido ningún apoyo institucional, sus cosechas, y sus casas en Puerto Esperanza han sido saqueadas. Están profundamente atemorizadas.

* Sábado 14 de septiembre de 2002, hombres armados que tenían la camiseta con la leyenda “grupo de reacción contraguerrilla ejército nacional FUDRA” torturaron y amenazaron a Gloria Isabel Palacio Muñoz y a Lidimberto, en la finca El Mirador, vereda Campoalegre. Los armados llegaron a la finca y llamaron a Gloria y a un trabajador de nombre Lidimberto, los llevaron a un lugar apartado de la casa y allí les dijeron que eran miembros de las AUC. Los armados prosiguieron a amordazarlos con un laso y le mostraron una rula (machete), la insultaron, la amenazaron con volarle la cabeza si no les contaba donde estaba la guerrilla. En el lugar donde estaban habían tres fosas y les dijeron que “estas fosas son para ustedes… todos son unos guerrilleros HP, y aunque salgan del territorio no les perdonaremos la vida; además ustedes saben que a las AUC, las protege el gobierno y hacemos lo que nos de la gana, limpiamos estas veredas de guerrilleros, porque los vamos a matar a todos”. Gloria es militante del Partido Comunista.

* Martes 17 de septiembre de 2002, llegaron a la vereda Campoalegre “civiles” armados de la estrategia paramilitar retuvieron hacia las 8:00 horas y por espacio de dos horas a los campesinos Esteban Rojas de 74 años de edad, Luis Rojas de 45 años, Giblerto Rojas de 18 años, Andres Potes de 15 años, Alfredo Potes de 40 años, a quienes amarraron a unos árboles mientras los interrogaban y amenazaban diciendo: “Nosotros sabemos que ustedes saben que por acá pasó la guerrilla… vamos a ver si no son ustedes los H.P. guerrilleros que estamos buscando… uno de ustedes es miliciano de la vereda El Jardín, esperen que llegue el que conoce y verán… esa finca que está allá de quién es (refiriéndose a una finca ubicada a unos cien metros del lugar), esa no será finca de la guerrilla… nosotros los vamos a soltar, estamos aquí es para cuidarlos… eso si no nos nieguen nada, todo lo que pidamos nos lo dan o sino se atienen a las consecuencias… váyanse ya H.P guerrilleros”.

Desde ese momento las familias de la vereda fueron obligadas a entregarles las bestias, entregar las gallinas, los paramilitares se entraban a la fuerza a las casas y usaban las cocinas, en algunos casos obligaban a las mujeres a que les cocinaran y si se negaban las amenazaban con matarlas, a los hombres los obligaban a controlar el ganado que se habían robado en las veredas.

En la región del Alto Ariari, continúa el despliegue militar a través de modalidades abiertas y encubiertas a través de los paramilitares. Además de los puestos de control sobre las entradas a las cabeceras municipales de El Castillo, Medellín del Ariari, Lejanías, algunas veces a través de las Fuerzas Militares en otras ocasiones a través de “civiles”; se vienen desarrollando acciones propagandísticas y de cooptación social de la población juvenil en Medellín del Ariari, mientras algunos pobladores han decidido definitivamente desplazarse.

En septiembre del 2003…
* Miércoles 3 de septiembre de 2003, un grupo de “civiles” armados de la estrategia paramilitar, llegaron a la finca de Ramon Delgado y robaron todo el ganado que allí se encontraba. Los “civiles” armados se dirigieron junto con el ganado hurtado hacia el municipio de El Dorado, pasando por Medellín del Ariari.

Ramon había sido asesinado por paramilitares el 30 de agosto pasado.

* Sábado 20 de Septiembre de 2003, a las 14:00 horas, “civiles” armados de la estrategia militar encubierta, obligaron a los pobladores de Medellín del Ariari, municipio de El Castillo, departamento del Meta, dirigirse al Coliseo Comunal a una reunión.

El reconocido Paramilitar llamado “Camilo” expresó que: “todos los de la comunidad están obligados a votar a favor del referendo, el próximo 26 de octubre”… “quiénes no voten, serán mirados como “guerrilleros” o “auxiliadores de la guerrilla” (…) “todos los candidatos al consejo y la alcaldía están actuando bajo mi directriz (…) hemos logrado desterrar a la guerrilla, tenemos en lista a 5 más por ser “auxiliadores de la guerrilla”, les damos una semana a esas personas para salir, tenemos a cuatro ya plenamente identificados como auxiliadores, falta uno por investigar”.

Luego de más de una hora de reunión los “civiles” armados dieron por terminada la reunión y continuaron sus acciones de control en el casco urbano.

Durante los últimos días los paramilitares, “civiles” armados, algunas veces vestidos de camuflado han participado en las campañas electorales de algunos de los candidatos.

Hace dos meses los “civiles armados” amenazaron a una candidata al consejo municipal del Castillo, obligándola a abandonar la región. En algunas reuniones de campañas electorales estos “civiles” han participado de ellas, con la anuencia de los candidatos.

* Domingo 21 de septiembre del 2003, durante el día, unidades de “civiles” armados de la estrategia paramilitar vestidos de civil y con armas controlaron durante todo el día el movimiento de los pobladores que se abastecían de bienes necesarios para su supervivencia en Puerto Esperanza.

* Lunes 22 de septiembre del 2003, desde tempranas horas de la mañana, en el camino que conduce de Puerto Esperanza a la vereda de Los Alpes, los paramilitares instalaron un retén de control de personas y de bienes, amenazando e intimidando a los pobladores, acusándolos de ser “auxiliadores de la guerrilla”. A muchos pobladores les saquearon sus alimentos, a otros les impidieron llevarlos, y les recordaron que la cuota de alimentación era limitada.

Hacia las 15:00 un grupo de campesinos que se dirigía hacia la vereda de Los Alpes fue retenido por los “civiles” armados, a algunos les retuvieron los alimentos, los amenazaron de muerte, los intimidaron y los acusaron de ser “cómplices de la guerrilla”. Luego de varios minutos, les dieron la orden de seguir con excepción del campesino David Cutiva Ortiz, 29 años de edad, a quién acusaron de ser “auxiliador de la guerrilla”. A David lo retuvieron y mientras lo acusaban, insistían en que sus vecinos debían seguir.

* Martes 23 de septiembre de 2003, hacia las 6:00 hora local, en el sitio conocido como Los Corrales, jurisdicción de Puerto Esperanza, la esposa de David encontró su cuerpo sin vida con un tiro en la cabeza.

* Miércoles 24 de Septiembre de 2003, hacia las 11:00 horas, un grupo de seis “civiles” armados dentro de la estrategia paramilitar llegaron hasta la casa del poblador David Humberto Vallez, ubicada en Puerto Esperanza.

Al no encontrarlo, obligaron a su esposa a traerlo del lugar de trabajo. Minutos después, David llegó con su esposa. Los paramilitares se lo llevaron en dirección a la vereda Campoalegre. Aproximadamente, cinco minutos después, se escucharon tres tiros.

Los paramilitares regresaron a la casa de David y ordenaron a su esposa a recoger su cadáver “vaya por él, no lo queremos ver más”.

Luego de levantar su cadáver, su esposa y el resto de su familia fueron obligados a abandonar la región.

º Jueves 25 de septiembre de 2003,hacia las 8:00 horas, al parecer dos miembros de la guerrilla de la FARC EP a la altura de la planta de basuras, ubicada en la carretera que conduce de Medellín del Ariari al casco urbano del municipio de El Castillo obligaron a detenerse a un vehículo de servicio público, lo atravesaron en la carretera bloqueándola.

Quince minutos después los “civiles” armados de la estrategia paramilitar que se encontraban en el casco urbano se ubicaron a la entrada del casco urbano de Medellín del Ariari, otro grupo de hombres vestidos de camuflado y con armas largas se trasladó a las afueras del poblado. Minutos después varios camiones con paramilitares ingresaron al casco urbano por la carretera que viene de Puerto Esperanza y de Villavicencio.

Hacia las 9:35 horas aproximadamente ingresaron al casco urbano más de 50 unidades de policía que se distribuyeron en el pueblo de Medellín del Ariari, al tiempo que los paramilitares permanecían en él mismo. Testigos observaron como dialogaron y se redistribuyeron las posiciones. Los paramilitares salieron a las afueras del pueblo aproximadamente a unos 10 minutos mientras la policía rodeo el pueblo dentro del casco urbano.

El asesinato de David, ilustra la sistematicidad, por el modo de operación y la intencionalidad con que se perpetúan los crímenes a través de estrategias encubiertas frente a las cuales no hay actuación judicial tendiente a esclarecer y a evitar la repetición de daños irreparables. La permanente consumación de atentados contra los campesinos en centros o cascos urbanos en los que se han consolidado la presencia de unidades de “civiles” armados dentro de la estrategia militar encubierta ha sido posible por la OMISION, la complicidad, la Aquiesecencia y la Tolerancia de unidades militares adscritas al Batallón 21 Vargas.

Bogotá, D.C septiembre 7 de 2004
Comision Intereclesial de Justicia y Paz