Neoparamilitares de las AGC amenazan líderes y comunidad en proceso de retorno al Bajo San Juan

Domingo 26 de noviembre, a las 3:00 p.m., mediante llamada telefónica  desde el celular 3174761431, alias “Marco”, quien se identificó como miembro de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia amenazó a la comunidad y al líder Dagoberto Pretel del Consejo Comunitario de Cabecera con el siguiente mensaje: “sabemos que van a retornar, que van a proteger el territorio, pero nosotros vamos a llegar de nuevo a la comunidad y tienen que recibirnos, dígale al representante legal que nos incluya en el censo y que no olvide que tiene deuda pendiente con nosotros y usted esté listo pues ingresará con nosotros”, refiriéndose a la persona que recibió el mensaje y quien por temor prefiere omitir su nombre. La llamada  amenazante ocurre un mes después de que miembros de esta misma estructura neoparamilitar al mando de alias “Costeño” asesinara al joven de 24 años Jefferson Pretel Waitoto de esta misma comunidad, al parecer por negarse a ser reclutado.

La situación de protección se agrava no solamente para el líder Dagoberto Pretel como Representante Legal del Consejo comunitario, sino, para todas y todos pues  fue una decisión colectiva no aceptar que tiempo atrás los paramilitares se quedaran en la comunidad.

A pesar del concepto de seguridad de la fuerza pública en el que manifiestan que las garantías de seguridad están dadas para el retorno y de la presencia de la infantería de marina en el Bajo San Juan, la presencia de estructuras  neoparamilitares de las AGC y los urabeños son evidentes y si no se hace efectivo su desmonte hay temor de que hayan nuevas víctimas de asesinatos y desplazamiento forzado.

A pesar del temor por las amenazas, la Comunidad de Cabecera ha decidido retornar y declarar su caserío como Zona Humanitaria, lugar exclusivo de población civil, donde se  respete la vida y se pueda construir paz con justicia social, ambiental y de género.

Una vez más solicitan a la guerrilla del ELN mantener el cumplimiento del acuerdo de cese bilateral, nacional y temporal y al Estado Colombiano y al gobierno nacional implementar el acuerdo de paz, iniciando por el desmonte efectivo de las estructuras neoparamilitares o sucesoras del paramilitarismo que operan en el Bajo San Juan y Buenaventura.

 

Bgotá, D.C., noviembre 30 de 2017

Comisión Intereclesial de Justicia y Paz 

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