Los 38 indígenas asesinados en el posconflicto: ¿qué está pasando?

Kite Kiwe, la tierra floreciente aún recuerda la sangre de Gerson Acosta que quedó impregnada en el suelo del lugar donde murió.

A las 4:40 de la tarde del 19 de abril del 2017, el líder indígena del Resguardo Kite Kiwe salía acompañado por sus escoltas de una reunión cuando un hombre le disparó en varias ocasiones, fue atendido y llevado inmediatamente a un centro de atención donde llegó sin signos vitales.

Gerson es solo uno de tantos que han sido callados solo por haber luchado y reclamado lo justo. La mayoría de las comunidades a las que estos líderes protegieron viven en constante  vulneración, y lo que ellos hacen es darle voz para defender sus derechos y la perduración de su cultura. Uno de los grandes problemas de estos asesinatos, es que si una comunidad pierde a su líder, pierde también la capacidad de resistencia, pues son ellos quienes impulsan y toman la iniciativa para lograr el respeto de sus territorios.

Ya son más de doce los homicidios que se han presentado este año y en promedio solo en el 37% de los casos se conoce el autor, lo que más preocupa es el desplazamiento y aislamiento al que siguen estando forzados los líderes y sus pueblos, por grupos armados que incesantemente operan en las zonas más vulnerables.

Estos crímenes comparten varias características, entre ellas las regiones donde suceden, pues son lugares que históricamente han sido azotadas por el conflicto y la violencia, lastimosamente esto es un vivo ejemplo de que sus habitantes siguen en constante desamparo.

En Colombia viven 90 de los 830 pueblos indígenas latinoamericanos, que hoy con un proceso de paz a cuestas intensifican la batalla por la repartición justa de la tierra, la tercera parte de las comunidades no tienen un reconocimiento de sus derechos sobre esta, y hasta hoy los resguardos que han logrado titulaciones lo han hecho por medio de una lucha  que ha dejado en el camino las muertes de quienes más alzaron su voz.

Al parecer en Colombia no se ha dejado la costumbre de matar a quienes ejercen el derecho de ocuparse de asuntos delicados. Muchos de estos dirigentes sociales fueron asesinados por haber hecho el reclamo histórico de la tierra, lucha que los ha tenido en una sufrida espera. Cada homicidio hace ver más lejos el horizonte de la tierra prometida.

Estos casos que parecieran ser sistematizados evidencian lo siguiente: la falta de garantías que tienen las comunidades indígenas y la ratificación de la vulnerabilidad que viven a diario. Sin embargo, como lo dicen los delegados de los pueblos y comunidades de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas, aún permanecen en la batalla por sus territorios, culturas y propuestas sociales, así esto les siga costando la vida.

Mario Jacanamijoy

Caquetá

25 de noviembre

El líder indígena había desaparecido el 23 de noviembre mientras realizaba trabajos en la finca donde se encontraba, dos días después su cuerpo fue hallado  con signos de tortura en la vereda de Buenos Aires en el municipio de Belén de los Andaquíes, Caquetá.

Mario, como autoridad indígena de su organización Tandachiridu Inganokuna fue un defensor de los derechos de los pueblos indígenas y  honraba a sus ancestros mediante la lucha por los buenos procesos políticos de estas comunidades. Este líder apasionado dejó un hueco irremplazable en una comunidad que aún lo recuerda con gran nostalgia.

Aulio Isarama Forastero

Chocó

24 de octubre

Este Gobernador indígena Docasina, Reg Catru, Dubaza y Ancoso del Alto Baudó fue asesinado el 24 de octubre del 2017 a manos del ELN. Isarama se encontraba con su familia en el momento que estos hombres armados irrumpieron en la tranquilidad de su hogar, lo intimidaron y se lo llevaron bajo engaños.

El grupo armado aseguró que fue asesinado por haberse abalanzado encima de uno de los guerrilleros mientras se oponía a salir del resguardo donde estaba, pero esta versión fue desmentida por el estudio forense el cual descubrió que el disparo que lo mató fue dado a contacto firme en el tórax, lo que afirma que murió en estado de indefensión.

Ezquivel Manyoma

Chocó

7 de octubre

Ezquivel Manyoma, Exgobernador y promotor de salud indígena, líder social y guía espiritual del pueblo Embera Dóbida del Resguardo Dabeiba Queracito en el Medio Baudó fue asesinado el 7 de octubre 2017.

Los hechos comenzaron en horas de la noche del 6 de octubre cuando hombres armados entraron a la comunidad y raptaron al líder indígena, posteriormente en horas de la madrugada del día 7 fue llevado al septo y dispararon en su contra frente a toda la comunidad que vio como su guía era acribillado sin piedad.

Jaime Guangua Pai

Tumaco

5 de octubre

Jaime Guangua un Indígena awá de Gran Rosario, fue una de las víctimas que quedaron de la masacre que se presentó en medio del operativo de destrucción de matas de coca, el pasado 5 de octubre en Tumaco.

Su vida transcurría en la tranquilidad del campo, se dedicaba a la siembra de su propia semilla y como las demás víctimas, según Medicina Legal,  murió a causa de los impactos de proyectiles que fueron disparados a larga distancia.

Alfonso Taicus

Tumaco

5 de octubre

Taicus era un indígena de nacionalidad ecuatoriana quien años atrás había adquirido un terreno en Río Nulpe, Alto Mira, sin imaginar que cerca de allí su vida acabaría en un parpadear.

Alfonso Taicus pertenecía a el resguardo indígena awá Quejuambi Feliciana y fue la segunda víctima indígena de la masacre de Tumaco. Este hombre entusiasta siempre apoyaba las mingas con el fin de contribuir a la lucha de los derechos de su comunidad.

Gerson Acosta

Cauca

19 de abril

Kite Kiwe, la tierra floreciente aún recuerda la sangre de Gerson Acosta que quedó impregnada en el suelo del lugar donde murió.

A las 4:40 de la tarde del 19 de abril del 2017, el líder indígena del Resguardo Kite Kiwe salía acompañado por sus escoltas de una reunión que se llevó a cabo en la misma comunidad cuando un hombre le disparó en varias ocasiones, fue atendido y llevado inmediatamente a un centro de atención donde llegó sin signos vitales.

JAVIER OTECA

Cauca

22 de marzo

En confusos hechos, Oteca, un líder de 44 años que trabajó en pro de la democratización de la tierra, fue asesinado el 22 de marzo de 2017 a la 1:40 de la tarde mientras realizaba un control territorial en la Hacienda Miraflores, la comunidad señaló como responsable intelectual y material  una empresa y le atribuyó responsabilidades al Estado colombiano en especial a las fuerzas militares pues estas, según ellos, se encontraban a corta distancia del lugar y no actuaron para impedir el uso de armas en el sitio.

Tan arduo fue su trabajo que la comunidad lo consideraba como un luchador por la liberación de la madre tierra, la tierra prometida, esa que años atrás por culpa de la esclavitud y la violencia les fue arrebatada a sus ancestros. Pero, a pesar del silencio que dejaron las muertes de estos líderes, el reclamo de las comunidades continua.

Yoryanis Isabel Bernal

Valledupar

26 de enero

Con 43 años, el 26 de enero del 2017 Yoryanis Bernal fue asesinada por hombres que se movilizaban en una motocicleta en  cercanías al barrio Lorenzo de Valledupar.

Un disparo en la cabeza acabó con la vida de esta líder que con gran vehemencia dedicó su vida a la lucha por los derechos de la mujer Wiwa y la constante búsqueda de soluciones a los problemas de los suyos.

Jorge Arbey Chantre Achipiz

Valle del Cauca-Jamundí

04 de mayo

Chantre pertenecía al cabildo de Pueblo Nuevo en Jamundí y se desempeñaba como Presidente de Movimiento Alternativo Indígena y Social, MAIS.

Con empeño terminó sus estudios en la Universidad Intercultural Indígena UAIIN, siendo representante del movimiento MAIS trabajó para las comunidades indígenas, afros y campesinas de Jamundí y  promovió la siembra de árboles nativos en los nacederos de agua.

El 4 de mayo del 2017 mientras realizaba algunos trabajos rurales en Jamundí, fue asesinado por dos hombres quienes descargaron varios disparos en contra del líder.

Su firmeza lo llevó a huir de un destino que parecía inevitable. Diez años antes de su asesinato Jorge Arbey había salido de su pueblo natal en Tierra Adentro y llegó a Jamundí dejando atrás el temor de ser reclutado por grupos guerrilleros. Ahora, ese lugar donde sembró su lucha terminó siendo aquella que miró con desaliento los proyectiles que entraron en su cuerpo.

Daniel Felipe Castro Basto

Corinto- Cauca

09 de mayo

El 9 de mayo del 2017 Daniel Felipe Castro, un comunero indígena y ‘liberador de la madre tierra’ perdió la vida con apenas 17 años a manos de la fuerza pública.

En el marco de la minga para la libración de la madre tierra que había sido convocada para el 8 y 9 de mayo en la Hacienda Miraflores, la comunidad se encontraba realizando trabajos agrícolas cuando integrantes del ESMAD con gases lacrimógenos los arrinconaron en la parte más alta del lugar, al pasar 55 minutos, el líder y un grupo comunero decidieron ubicarse en la entrada de la hacienda donde policías se movilizaban por la vía miranda-corinto, estos dispararon en contra del grupo  hiriendo a Daniel, el tiro que acabo con su vida ingreso por su hombro izquierdo, atravesó sus pulmones y murió mientras era trasladado a Cali por un paro respiratorio.

Daniel Felipe Castro Basto, como varios de los líderes,  murió luchando por una tierra que aun anhela su pueblo.  Una lucha eterna que sigue dejando vidas en el camino.

Jesús María Morales Morales

Belalcázar-Caldas

4 de agosto

Chuco, como todos lo conocían, fue hallado muerto a la orilla de una quebrada en  la vereda la Elvira el 4 de agosto del 2017.

Era exgobernador y pertenecía al resguardo indígena Totumal, de Belalcázar, se dedicaba a la recolección de café y hacía parte del listado de líderes con medidas cautelares emitidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Alciviades de Jesús Largo Hernández

Riosucio-Caldas

12 de agosto

El 12 de agosto en horas de la mañana, Alcibíades de Jesús Largo Hernández fue encontrado muerto  en su residencia con un disparo en la cabeza. Este hombre de 51 años de edad pertenecía  a la comunidad indígena de Cameguadua, Resguardo Indígena Cañamomo Lomaprieta, jurisdicción del municipio de Supía, Caldas, y era miembro de la Guardia Indígena de dicho resguardo donde por siete años prestó solidariamente sus servicios a la población.

Jorge Iván Bigamá

Belén de Umbría- Risaralda

23 de agosto

Mientras el líder indígena Jorge Iván Bigamá de 33 años se movilizaba en su motocicleta, una Discovery 125 color negra, lo sorprendió el ruido de cuatro disparos que lo impactaron y  tumbaron a la orilla de la vía. A las 5:40 de la tarde su cuerpo yacía ahí, en aquella calle despoblada que empezaba a recibir a los curiosos que se acercaban a la escena.

Oscar Ferney Tenorio

Belalcázar-Cauca

07 de octubre

El cuerpo de Oscar Ferney Tenorio fue encontrado a un lado de la  motocicleta en la cual se movilizaba el sábado 7 de octubre e inmediatamente lo trasladaron a una clínica de Popayán donde no resistió por la gravedad de sus heridas.

En las manos de dos comuneros del resguardo indígena Chinas, del municipio de Paez, Belalcázar, terminó la vida del líder que paradójicamente había luchado por la comunidad donde crecieron sus victimarios, Isaías Pete Tenorio y Hernando Pete Tenorio.

 

Fuente: http://www.semana.com/nacion/articulo/38-indigenas-asesinados-en-entre-2016-y-2017-en-colombia/549457

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