‘Fuerzas Militares se preparan para roles de paz’: general Navas

Comandante de FF. MM. dice que son moderadamente optimistas del proceso de paz.


Comandante de FF. MM. dice que son moderadamente optimistas del proceso de paz.

Al referirse por primera vez a las implicaciones entre las tropas del proceso de paz, el comandante de las Fuerzas Militares, general Alejandro Navas, dice que, si bien no creen en las Farc, están convencidos de que este es el momento histórico para que el Gobierno y la guerrilla alcancen un acuerdo. Señaló que las Fuerzas Armadas se preparan para un postconflicto, y que serán claves los beneficios jurídicos que se otorguen a militares.

¿Cómo recibieron el anuncio del presidente Santos sobre los beneficios que tendrían en la eventual firma de la paz?

Es un voto de confianza más que justo del Presidente con sus Fuerzas. Es un mensaje de tranquilidad a quienes se nos ha asignado la tarea de vencer la amenaza narcoterrorista en el campo de combate. Sin ningún espacio para la impunidad, estaríamos dispuestos a recibir una simetría jurídica sin perder la dignidad de soldados de la patria, teniendo en cuenta que los posibles delitos que se hayan cometido ocurrieron en el conflicto. Esto sería justo y equitativo en una sociedad que busca un equilibrio para construir una paz sólida y duradera.

¿Qué tipo de beneficios esperan que se les otorguen?

El Gobierno y las Farc son los que están negociando. Las Fuerzas Armadas no negocian, ni se negocian. El Gobierno determinará los tiempos y protocolos para estos beneficios consagrados en la voluntad presidencial.

En ese escenario, ¿es necesario que se revisen las condenas ya proferidas por la justicia?

Efectivamente. En este tiempo de transformaciones jurídicas del Estado colombiano, el Congreso ha dispuesto en la reforma del fuero militar una revisión entre la Fiscalía General y la justicia penal militar de estos temas propios del servicio. Cuando se apruebe la ley estatutaria del fuero queda armonizada la ley penal colombiana con el derecho internacional humanitario-derecho de la guerra.

¿Se considera optimista con los diálogos de paz?

Moderadamente. Nosotros no creemos en las Farc; le han mentido al país durante toda su existencia. Pero sí creemos en nuestro Presidente, en su buena fe, en el optimismo del país y creemos en las circunstancias y fenómenos que se han reunido en esta coyuntura histórica para que ese proyecto salga adelante. Y la presión de los opositores al proceso nos hace pensar que va por buen camino. (Conozca los ‘refuerzos’ de las Farc en su equipo negociador).

¿Pero ha visto los chats o correos que circulan entre las tropas sobre el temor ante una posible falta de garantías para los uniformados?

Es la clásica propaganda negra que proviene de la otra orilla, es decir, del enemigo y sus aliados. Estas son estratagemas para desinformar y desmoralizar.

¿Cómo se están preparando para el postconflicto?

Estamos en un proceso de transformación que tiene varias etapas. La primera, culminar el conflicto en su totalidad; la segunda, una transición para el desarrollo del país a través de la acción integral y consolidación, y la tercera, la proyección al futuro. Esto nos demanda conciencia y alistamiento para asumir nuevos roles en un país en paz con las amenazas propias del orden interno y externo, manteniendo las capacidades de una fuerza militar acorde con las necesidades de la nación.

Si se firma la paz, ¿el Ejército debe reducirse en hombres?

Todo tiene que ser regularizado y gradual, porque la paz plena no llega de tajo con la firma de un acuerdo. La medida la da la garantía de la defensa y seguridad de la nación. La situación y el tiempo les irán indicando a los gobiernos de turno sus necesidades estratégicas.

El Presidente exigió que no se hiciera política con la Fuerza Pública. ¿Creen que ustedes están en medio de una confrontación política?

Las Fuerzas Armadas las lidera y defiende constitucionalmente el Presidente de la República y les pertenecen y se deben a todos los colombianos. Sus triunfos y derrotas son también celebrados y sufridos por todos los que las sienten en su corazón. Están por fuera de la controversia política y del alcance de intereses particulares.

Humberto de la Calle llamó víctimas a los soldados heridos en combate. ¿Cuál es su opinión?

Con justa razón. Estos héroes anónimos de la patria, que han entregado todo, son acreedores a la gloria, a honores, a títulos, pero la sociedad está en mora, aunque sea, de declararlos víctimas del conflicto.

¿Cómo se sienten al tener que dejar de operar para que salgan del país guerrilleros como ‘Pablo Catatumbo’?

Estas son reglas del juego en este tablero. Seguiremos lanzando los dados. En esos casos establecemos unos protocolos con los organismos humanitarios y facilitamos la evacuación.

¿Ya salió ‘Fabián Ramírez’ de la selva?

No sabemos. Tenemos el protocolo del área general, pero faltan las coordenadas del punto, que son de uso exclusivo de los garantes, que manejan el día y la hora.

JUAN GUILLERMO MERCADO
Redacción Justicia

Foto: El Tiempo