El usurpador

YA LO HEMOS DICHO EN VARIAS oportunidades: José Obdulio Gaviria está delinquiendo permanentemente desde la Casa de Nari. (Sin que sea el único en hacerlo).

Y lo sostengo claramente porque he consultado a los mejores abogados penalistas del país quienes han conceptuado que el primo de Pablo ha cometido reiteradamente el delito de usurpación de funciones públicas, como está tipificado en el artículo 425 del Código Penal que dice: “El particular que sin autorización legal ejerza funciones públicas, incurrirá en prisión de uno (1) a dos (2) años”.


Tan sólo esta semana lo oímos recibiendo —en su condición de canciller pro témpore— el informe de un cónsul sobre las elecciones en Venezuela, sin mencionar por supuesto que en el pasado lo hemos visto impartiendo instrucciones sobre asuntos del Gobierno.

No sorprende, por supuesto, que Gaviria cometa este delito, pues su conducta no es aislada; basta ver las cosas que ocurren en la otrora respetable Casa de Nariño: (Alias Job, Tasmania, DMG y su relación con los hijos del Sr. Uribe). Tal vez por eso nos hemos acostumbrado a tolerarle al Sr. Gaviria todos sus exabruptos y su permanente conducta demencial, no propiamente ajena a sus familiares cercanos.

Y es tal la incoherencia del Gobierno moribundo que sacaron al cónsul en Maracaibo por haberle rendido un informe al “canciller” José Obdulio y al mismo tiempo le mandan una nota de protesta al gobierno de Venezuela por haber chuzado los teléfonos del Consulado.

A ver si este gobierno no le tiene chuzados los teléfonos a la embajada de Venezuela en Bogotá. Si se los chuzan a columnistas como Alejandro Gaviria, ¿cómo no se los van a tener interceptados a los “enemigos de la patria”, como el Sr. Uribe considera al gobierno de Venezuela?

Volviendo a José Obdulio, debemos reiterar que este ominoso personaje se ha burlado del país con tal cinismo, que los colombianos se han acostumbrado a verlo azuzando a la oposición o simplemente desapareciendo en su delirante mente el conflicto armado, por no mencionar sus intervenciones puntuales sobre asuntos que son de competencia de los funcionarios públicos.

Sólo espero que en este país quede alguien decente en la Fiscalía General de la Nación que se atreva a investigar a Gaviria por la permanente comisión del delito de usurpación ya que los órganos de control como la Procuraduría y la Contraloría no pueden hacerlo pues Gaviria es un contratista.

Me temo, sin embargo, que a este ciudadano no le pasará nada, como no le ha sucedido al señor Sabas Pretelt de la Vega y como tampoco le ocurría a DMG mientras contaba también con la asesoría del Dr. Jaime Bernal Cuéllar, quien —hoy se sabe— donó cinco millones para las firmas del referendo. ¿En efectivo?

Notícula: Magnífica la entrevista de La W a Fabio Echeverri Correa el jueves. Estupendas las preguntas de Julio Sánchez, María Isabel Rueda y el resto del equipo y magistrales las respuestas del entrevistado. ¡Ojalá nos dieran más de eso!

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