AGC

AGC desaparecen a trabajador en Jiguamiandó

El pasado miércoles 31 de julio hacia las 6:00 a.m. un grupo de hombres con armas largas, equipos de campaña y camuflados sin distintivos estaban asentados en la finca de Carlos Arias,  entre Pueblo Nuevo y Centro Jigua, Territorio Colectivo de Jiguamiandó. 

A eso de las 8:00 a.m. a la Zona Humanitaria Nueva Esperanza,  ingreso un número considerable de AGC con camisetas negras y en motocicletas de alto cilindraje, desconociendo la exigencia de respeto de los pobladores a su lugar humanitario.

Minutos después ingresaron en un vehículo vino tinto tipo troper, 6 sujetos vestidos con pantalón caqui, camiseta negra y camuflado. 

El vehículo escoltaba a tres hombres y una mujer al parecer del ELN, que se entregaron con armas y equipos de campaña a las AGC. 

Posteriormente, los paramilitares de las AGC y los presuntos ex integrantes del ELN salieron de la Zona Humanitaria Nueva Esperanza en un bote en dirección a Bella Flor Remacho.

Hacia las 2:00 p.m. regresó el mismo grupo a la Zona Humanitaria, los que serían ex-miembros del ELN vestidos de civil y con morrales.

De acuerdo, con algunas versiones todos se dirigieron a Chigorodó, lugar, en el que se reunirían con un mando paramilitar de las AGC.

A 5 minutos de la Zona Humanitaria cerca al bombardeo del 6 de diciembre del año 2018 ejecutado por el Ejército, se encontraba una unidad militar, sin impedir los movimientos del grupo paramilitar por el río. 

Semanas atrás, los paramilitares de las AGC reunieron a la población de Bella Flor Remacho y preguntaron por un señor llamado José Moreno. 

El hombre foráneo desde hace un año ingresó a sembrar coca en el Territorio Colectivo y en desarrollo del control social territorial de las AGC, estos les exigieron entregarles los cultivos.

Ante la negativa, el hombre fue amarrado  se lo llevaron sin que se conozca su paradero. Sin embargo,  días después las AGC afirmaron a los habitantes de Bella Flor Remacho, que lo habían asesinado.

Continúan las amenazas, las operaciones armadas y el control de las AGC sobre la parte baja de la Cuenca del Río Jiguamiandó en límites con la Cuenca de Vigía del Curbaradó,sin que exista una respuesta eficaz por parte  del Estado colombiano. 

Ayer, un grupo de las AGC reunieron a pobladores de Curbaradó amenazandolos de muerte por denunciar sus actuaciones.

Bogotá D.C., 09 de agosto de 2019.

Comisión Intereclesial de Justicia y Paz.

Imagen: Archivo.

Leave a Reply